RIESGOSO:
Los padres fomentan en sus hijos el sedentarismo, la obesidad y el
n los últimos años se viene observando en Carlos Casares que los niños y los adolescentes, en lugar de participar en actividades al aire libre, sea deportivas o de recreación, prefieren aquellas que nada tienen que ver con el ejercicio físico y se centran en la computación, más específicamente en chatear con amigos o a través de la red pasar horas con distintos juegos, muchos de ellos de violencia extrema, o investigar en sitios de Internet, una gran parte de ellos prohibidos para su edad. Los padres no sólo lo toleran, sino que lo fomentan, comprándoles todo tipo de juegos y elementos nuevos para ejercitar esa especie de adicción, convencidos de que contribuyen a alejarlos de los problemas perniciosos de la calle. Más de un padre comenta satisfecho que la ”nena” o el “nene” están todo el día en su habitación con la “compu”, pero no pueden explicar qué es lo que están haciendo, en qué sitios se meten y con quienes chatean.
Y es así como se nota que los niños y los adolescentes se interesan cada vez menos por el deporte y las actividades al aire libre en general. El sedentarismo les produce obesidad, otro de los males de este tiempo, el uso discrecional de la computadora perjudica su vocabulario, y su incursión en páginas de violencia o de sexo explícito les brinda una formación equivocada que luego afecta su normal comportamiento.
Es aconsejable que los padres orienten a sus hijos, vigilen y controlen sus actividades y fomenten su participación en actividades al aire libre, la práctica de ejercicios físicos, paseos en bicicleta, caminatas, etc., todo ello acompañado de una dieta balanceada y sana que incluya verduras, frutas y hortalizas, y menos consumo de hamburguesas y embutidos. Y en cuanto a la “compu”, darle un uso provechoso para mejorar el intelecto y el conocimiento, mechado, si se quiere, con juegos y el uso del Chat, pero no exento de los controles necesarios para evitar que “naveguen” por sitios que en lugar de formar, deforman, y le dan a los niños y adolescentes una información equivocada de la realidad.
Basta con conversar con profesores de Educación Física para comprobar que cada vez les cuesta más lograr el entusiasmo de los niños y adolescentes por el deporte. Que ya no se interesan por participar en justas deportivas locales y regionales, habiendo perdido una gran mayoría su interés en tomar parte en los Torneos Bonaerenses. Sólo parecen deslumbrados por el intercambio de mensajitos telefónicos, el chat o los paseos por la web. Los padres deben lograr el equilibrio, fomentando todo aquello que conlleve al desarrollo armónico de sus hijos. Una pizca de esto y una pizca de aquello, ni todo el día en la calle, ni tampoco eclipsados por el monitor de la computadora. Explicarles que los juegos al aire libre, sea el barrilete, la bicicleta, la gimnasia, el fútbol o tantos otros, son también una opción interesante, sana y divertida.