No lo mató un chimango,
difícilmente lo mate la política...
Dicen que la política es una picadora de carne, que causa infartos, ataques cerebrales, picos de estress, que se pierden los amigos, la confianza y el prestigio. Pero así y todo los políticos sobran, y también se arriesgan a sufrir los avatares de esa ciencia maldita (o bendita) aquellos ciudadanos que provienen de sectores por lo general ajenos a los estrados de la política. Por ejemplo del campo. Uno de ellos, encumbrado políticamente en nuestra ciudad, a tal punto de haber sido holgado triunfador en las últimas elecciones, es el conocido veterinario y lider de Unión Pro en el ámbito local, Dr. Jorge Zabala.
SI NO LO MATÓ
UN CHIMANGO...
Basta un ejemplo para probar la dureza física del actual concejal Dr. Zabala, que si zafó de que lo mate un chimango, difícilmente pueda hacerle mella la política...
Y a las pruebas nos remitimos: El 14 de julio de 1998, hace 12 años y unos pocos días, Zabala se encontraba trabajando en un campo en la zona de Centenario, intentando colocar un «Chimango» (sinfín) para cargar soja que estaban cosechando, cuando de pronto dicho sinfín se «voleó» elevando en el aire unos
El campo estaba aislado, en zona de inundaciones, con caminos intransitables con más de un metro de agua, por lo que hacía imposible trasladar a Zabala a un centro asistencial. Se pensó primero en enviar una ambulancia del hospital local, la que tenía que realizar una vuelta interminable, pero luego estimaron que era más conveniente solicitar un helicóptero a la provincia para efectuar el traslado por aire. Estaban en ese tema cuando el Contador Gorosito, que es familiar de Zabala, comentó la situación con el vecino Alberto Pol, que siendo amigo del conocido corredor automovilístico «Yoyo» Maldonado, y sabiendo que este tenía un helicóptero, le pidió si podía efectuar el auxilio. Maldonado de inmediato se puso a disposición de Pol con quién hizo el viaje hasta el campo en el que se encontraba Zabala, yendo también la doctora Adriana Sívori. Es así que Zabala fue conducido a 9 de Julio donde los estudios revelaron que presentaba la fractura de la 5ta. vértebra cervical con aplastamiento del espacio que ocupa la médula espinal, sin llegar a tocar la misma. También presentaba la fractura del hueso malar izquierdo.
Es así que Zabala zafó de aquel terrible accidente que le provocara el indómito chimango, quedando demostrado que las actividades campestres tienen también su cuota de peligro, aunque tal vez sean menos emocionantes que la política. Pero si aquella vez le gambeteó al destino, la política para él termina siendo juego de niños...