A LOS PERROS SUELTOS,
HAY QUE ENCERRARLOS
Con real acierto se ha puesto en marcha a nivel del municipio una campaña de vacunación antirrábica obligatoria que incluye no sólo a los perros y gatos que tienen dueño, sino a los que se encuentran en la vía pública en calidad de «callejeros». Es por lo tanto de esperar que los vecinos colaboren llevando a sus mascotas a los centros de vacunación instituidos por el municipio. La medida, lo repetimos, es acertada y contribuirá sin duda alguna a prevenir el flagelo de la rabia, como una manera de desterrarla en forma definitiva. Pero no basta con vacunar a los perros de la calle y dejarlos que continúen vagabundeando en distintos sectores de la ciudad, llegando a formar jaurías que ladran a los coches, molestan a los vecinos, hurgan en los tachos y bolsas de basura, dando lugar a quejas de todo tipo cuya destinataria es la comuna. Dichos perros vagabundos deben ser capturados y llevados al predio de