Debieron amputarle la mano a Sergio Estapé
A fines del mes de marzo el joven operario Sergio Estapé de 38 años, encargado de turno en la industria San Miguel, de Pagano SA., sufrió un gravísimo accidente cuando se encontraba trabajando en una máquina inyectora de plástico que ejerce una presión de 80 toneladas. En un descuido, la máquina le aplastó la mano derecha, triturándole músculos, huesos y arterias, no perdiendo Estapé el sentido pese al terrible dolor que sufriera, por lo que se envolvió la mano, contando con la ayuda de sus compañeros, siendo de inmediato conducido al hospital local. Allí le fueron practicadas las primeras curas y, evaluadas las lesiones, se decidió su inmediata derivación al Hospital Italiano de la Capital Federal. En esa oportunidad se informó que ante la primera cirugía de urgencia le sucedió otra, ya que no lograban establecer la circulación sanguínea, estimándose que, de no mediar inconvenientes, el proceso de recuperación del miembro afectado podría ser muy largo.
NO HUBO NADA QUE HACER
Pese a las cirugías y a la atención médica altamente especializada que recibió la víctima (le habían injertado la mano en el abdomen), no lograron superar un proceso infeccioso que se insinuó desde los primeros días, por lo que, antes de que comprometiera el resto del brazo, decidieron la semana pasada la amputación de la mano. Estapé retornó al hospital para que le controlen la evolución de su estado, que sería favorable en todo sentido. Respecto a su futuro laboral, existiría la posibilidad de que continúe trabajando en Pagano S.A. en algún puesto que tenga que ver con la dirección de personal.