miércoles, 17 de septiembre de 2008

ESTELA DE CARLOTTO EN CARLOS CASARES


Diario de una Abuela.

Llegó a nuestra ciudad en horas de la tarde, y su estadía duró hasta las nueve de la noche. Inauguró la sede de ACOR y se entrevistó con el Intendente Omar Foglia, quien le entregó el Decreto que la declara Huésped de Honor de la ciudad.
A las siete de la tarde brindó una charla debate en l
a Biblioteca José Ingenieros, y rindió homenaje a los seis desaparecidos locales.

Eran las cuatro y media de la tarde cuando el auto color gris, y vidrios polarizados, que trasladó a Estela Barnes de Carlotto, desde La Plata hasta Carlos Casares, estacionó en la Avenida 9 de Julio 365. A esa hora, en la sede de ACOR, había varios integrantes de la organización sin fines de lucro esperándola para la inauguración del local, recientemente alquilado.

Estela, vestida con un traje color lila, y zapatos al tono, bajó del auto y se estrechó en un fuerte abrazo con el periodista y Presidente de ACOR, Juan José Pfeifauf. De esa manera, empezaba la visita oficial de la Presidente de Abuelas de Plaza de Mayo por la ciudad, que se extendería por casi cinco horas.

-Esta es la primera vez que visito Carlos Casares. Otras Abuelas, compañeras mías, lo hicieron hace varios años. Ojalá tengamos una linda jornada-. Las palabras de Estela emocionaron a varios de los presentes que la esperaban desde Abril, cuando debió suspender el viaje a Carlos Casares por un compromiso en Francia, donde dejó inaugurada la Plaza de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, junto con la Presidente Cristina Fernández de Kirchner.

La casa de ACOR se convirtió por unos momentos en una subsede de la institución Abuelas de Plaza de Mayo. Estela, sentada a la cabecera de la mesa, atendió varias veces el celular, merendó y planificó con los miembros de la ONG todas las actividades pendientes para el resto de la tarde. Se mostró muy agradecida por la cálida bienvenida, y recibió a todos los medios periodísticos que se acercaron hasta la sede. También recibió a los concejales del Frente para la Victoria, Mariana Nuñez y Pinino Perinasso que la fueron a saludar.

Norma Vanni y Norma Carrizo, Tesorera y Secretaria de ACOR, respectivamente, explicaron a la ilustre visitante los objetivos y proyectos de la ONG creada hace casi cinco años, por iniciativa de la ex Diputada Mabel Díaz, con la finalidad de ejecutar proyectos comunitarios, productivos, y culturales. Grande fue la sorpresa de Estela cuando también le comunicaron que habían adelantado la mudanza de la sede para que ella estuviese en la inauguración del nuevo local. Fue ahí cuando Carlotto aprovechó la oportunidad para donar varios libros que había traído, y que fueron editados por Abuelas de Plaza de Mayo en estos 30 años de lucha.

Estela recorrió el centro casarense y conoció al intendente Foglia.

Minutos antes de las seis de la tarde, la comitiva que acompañaba a Estela de Carlotto se retiró de la sede de ACOR, y se dirigieron hacia la Plaza San Martín.

Los transeúntes y automovilistas que a esa hora del viernes deambulaban por el centro de la ciudad, tuvieron la posibilidad de conocer a una figura relevante de la política e historia argentina y mundial de las últimas tres décadas. Muchos quedaron sorprendidos, no solamente por ver a Estela caminando por la Plaza de Carlos Casares, sino también por su buena predisposición para saludar a todos los que se le acercaban, y dialogar con ellos, aunque sea por unos segundos.

Norma Vanni, integrante de la Comisión de la Memoria local, le explicó a la visitante ilustre que el Ginko Biloba, el árbol símbolo de la esperanza, a partir de ser la única especie que sobrevivió a la Bomba de Hiroshima durante la Segunda Guerra Mundial, se había plantado en Carlos Casares por segunda vez. “El Ginko resistió a la bomba atómica en Japón, pero no pudo sobrevivir a la noche casarense”, ironizó Vanni.

Junto al árbol, se encuentra el monumento con los nombres de Mirta Aguilar, Horacio Campione, Ernesto Silber, Alicia Delfabro, Graciela López, y Alejandro Gutierrez. El mismo está deteriorado, ya que las placas recordatorias han sido dañadas, o arrancadas del sitio. Los concejales Núñez y Perinasso, asumieron el compromiso ante Estela y los miembros de ACOR de reparar el monumento a las víctimas casarenses de la dictadura militar.

A las seis de la tarde, el despacho del Intendente Municipal Omar Foglia estaba lleno de funcionarios. Bien podría pensarse de que se trataba de una reunión de gabinete, pero el motivo era otro: la recepción oficial a Estela de Carlotto, y la entrega del Decreto que la declaraba Huésped de Honor de la ciudad.

Entre los presentes, se encontraban el Presidente del Concejo Deliberante Luis Seraci, los ediles Daniel Lombardo, Oscar Reyero, Omar Leyenda, Pinino Perinaso, Mariana Nuñez, y Beto Mensi, y los funcionarios Oscar Herrero, Lidia Iluminati, y Cuqui Cardacci.

La reunión entre el Intendente, la Presidente de Abuelas, los concejales y los miembros de ACOR, duró aproximadamente cuarenta minutos. El Jefe Comunal fue el responsable de describirle a Estela de Carlotto un panorama sobre la actualidad casarense, sin profundizar en el debate de los últimos tiempos entre el Gobierno Nacional y el sector agropecuario. Le explicó que la mayoría de las hectáreas que forman parte del Partido de Carlos Casares, están destinadas a la producción agrícola-ganadera, y que existen algunas industrias locales que exportan su producción.

Tampoco faltó tiempo para las bromas. En un momento del encuentro, Foglia le preguntó a Estela si era verdad de que ella iba a ser candidata a Diputada Nacional, tal cual habían informado algunos diarios capitalinos. Ella lo negó rotundamente:

-Nunca aceptaré ningún cargo político. Yo soy una Abuela de Plaza de Mayo.

-Es mejor así, porque de esa manera es la Abuela de todos nosotros-, concluyó Peli.

El Decreto municipal que la declaró Huésped de Honor fue entregado por el Intendente y el Presidente del Concejo Deliberante Luis Seraci, quienes aclararon que se trató de una decisión compartida por todos los bloques políticos.

Emoción, lágrimas y homenajes.

La visita por primera vez en la historia de Carlos Casares de la Presidente de Abuelas de Plaza de Mayo finalizó con la charla debate en la Biblioteca José Ingenieros, en la misma sala donde cuatro años antes, su hijo Remo Carlotto también había disertado sobre los secuestros y torturas de la última Dictadura Militar.

La charla, que comenzó pasadas las siete de la tarde, estuvo marcada por la emoción y la nostalgia. En pocos minutos, Estela, con voz suave, y con la fortaleza espiritual que la caracteriza desde más de 30 años, detalló las peripecias de las Abuelas en la Plaza de Mayo, y cómo cambió su vida a partir de la última Dictadura Militar. En Agosto de 1977 secuestraron a Guido, su esposo, mientras éste buscaba a su hija Laura, quien había desaparecido de su casa hacía dos días, ya que había ingresado a la clandestinidad junto a Montoneros, donde ella militaba: “Guido era un pequeño industrial. Tenía una pinturería. Él ayudaba a sus hijos y a los compañeros que le pedían pintura para hacer leyendas en la calle”. Luego de pagar el rescate, Estela recuperó a su esposo, pero perdió definitivamente a su hija Laura. “Nosotras éramos muy ingenuas en ese momento. Pedíamos ayuda a los obispos, que luego nos enteramos de que violaban el secreto de confesión, para brindarles datos a los militares. Cuando desapareció Laura, vuelvo a reunirme con el canalla del General Bignone y le pedí que a Laura no la mataran. Y le rogué que si ya estaba muerta, que por favor me devolvieran el cadáver, porque no me quería volver loca como otras madres buscando el cuerpo. Él me tomó algunos datos pero creo que la vida de Laura ya estaba marcada, y el bebé ya tenía dueño”.

Estela, quien recibió el cuerpo de Laura, en Agosto de 1978, todavía sigue buscando a su nieto Guido, nacido durante el cautiverio de la madre. “Cada nieto que aparece es un gran festejo para las Abuelas, y eso nos impulsa a seguir luchando. Gracias a nuestra institución se han generado avances importantes en las ciencias. Por ejemplo, se creó el único Banco Genético del Mundo, donde figuran los datos de las familias que tienen hijos desaparecidos”. Por su parte, Carlotto también destacó el trabajo de Abuelas en el armado de un Archivo Biográfico Familiar, y el acompañamiento que recibe cada chico recuperado por parte del equipo de profesionales de la institución. El archivo biográfico permite que cada nieto recuperado pueda conocer a sus padres, a partir de testimonios, fotos, y escritos.

Después de la charla, tuvo lugar la proyección de un video documental, y el homenaje a los seis desaparecidos casarenses. Pfeifauf, en representación de ACOR, y Estela, en nombre de Abuelas, entregaron certificados recordatorios a los familiares presentes de Horacio Campione, Mirta Aguilar y Alicia Delfabro.

En la sala de la biblioteca reinó el silencio mientras se leyeron los nombres de los homenajeados. Luego llegaron los aplausos y las lágrimas. Una de las más emocionadas, fue la Concejal Mariana Núñez, quien recibió junto a su madre el certificado que recordaba la lucha de su tía Mirta Aguilar.

A las nueve de la noche, y luego de asumir el compromiso de estar a disposición de los integrantes de ACOR para lo que la necesitaran, Estela de Carlotto dejó atrás la ciudad de Carlos Casares. En ese momento, Pfeifauf y el resto de los organizadores festejaron por haber cumplido el objetivo propuesto a principios de año: traer a Carlos Casares a la Presidente de Abuelas de Plaza de Mayo.